“Consumo de drogas causan medio millón de muertos anuales” OMS

Recientemente la Corte Constitucional derogó dos normas del Código de Policía. Estas permitían a las autoridades multar a quienes consumieran alcohol o la dosis mínima de drogas ilegales en espacio público, declarándose inconstitucionales, argumentando que los artículos 33 y 140 del mismo código violan el libre desarrollo de la personalidad.

Teniendo en cuenta los resultados de las últimas encuestas realizadas por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito a los jóvenes universitarios en Colombia: aproximadamente uno de cada dos hombres y una de cada tres mujeres ha consumido alguna sustancia psicoactiva en su vida. Razón por la cual, la lucha contra el consumo de drogas no debe ser un problema solo de seguridad pública, sino también de salud pública.

Según The Global Drug Survey, en Colombia, la marihuana es la sustancia más consumida por menores de edad. Por detrás, está la cocaína con un 2,8 %. El 1,8% de estudiantes ha probado el pegante y otros los solventes, y el 0,8 %, el éxtasis.

En el año 2017, el ICBF (Instituto Colombiano de Bienestar Familiar) reportó 6.735 casos de menores de edad consumidores en el país, de los cuales 118 son menores de 12 años y 49 estaban en un rango de edad de 0-5 años.

En principio, la Corte Suprema de Justicia estableció en un recurso extraordinario de casación la “dosis de aprovisionamiento” destipificando prácticamente la dosis mínima y favoreciendo del microtráfico en el País. Posteriormente, la Corte Constitucional estableció la despenalización del consumo de manera progresiva. La última sentencia permite el consumo de alcohol y drogas ilegales en espacios públicos.

No hay que pasar por alto el artículo 82 constitucional que establece la responsabilidad del Estado, velar por la protección de la integridad del espacio público y por su destinación al uso común. Ante tal panorama, es importante tener recursos que contrarresten el consumo de sustancias psicoactivas y el aumento del narcotráfico a pequeña y gran escala en el país.

Propongo las siguientes tres medidas, para ser aplicadas progresivamente:

Mejorar la delimitación de la dosis de aprovisionamiento

Es fundamental para el país delimitar la dosis de aprovisionamiento, para así evitar que los distribuidores se disfracen de consumidores, y ser exonerados de la responsabilidad penal.

Desarrollar la competitividad en las zonas rurales donde se cultivan insumos para la fabricación de drogas

El problema radica en que es más rentable cultivar los insumos para las drogas, que productos agrícolas. Es esencial una política pública que refuerce el fortalecimiento de la industrialización en el campo.

Reforzar las políticas de rehabilitación con drogodependientes.

Ante los límites interpuestos por las altas cortes, no rehabilitar personas dependientes de sustancias psicoactivas se ha vuelto un grave problema de salud pública. Es necesario implementar planes a gran escala de rehabilitación.

Los jóvenes y niños son base fundamental del desarrollo de un país. Con las alternativas correctas, el apoyo y acompañamiento en los procesos de rehabilitación, podemos lograr que muchas esferas de nuestra sociedad avancen. Trabajar por una comunidad mejor es responsabilidad de todos, preocuparnos por restaurar estas vidas es el mejor comienzo.

Leave a Reply